Estando con gente que conocemos de muchos años nuestra actitud es relajada y comoda, debido a que ya no hay nada que probar a estos individuos.
Es como cuando conocemos a una morra que nos interesa tratamos de dar la imagen de potentes sementales de huevos grandes con enormes cantidades de esperma en nuestras reservas.
Tratamos de acomodarnos a las circunstancias dependiendo de las personas que se encuentren en ella, no para encajar, sino para por sobrellevarla sin perder nuestra identidad.
A continuación ilustraré algunas de las situaciones en las que me veo comprometido de forma continua.
Escenario No. 1:
Joint va al trabajo.
Actitud de "nel vatos, yo no soy mas pendejo que ustedes, y sí no sé de que estan hablando haré referencia a palabras que a todos les cueste trabajo asimilar para verme chingo".

(Pongan atención al comentario de mi compañero de sombrero de copa, quien trató de aplicar el mismo método y solo dijo puras pendejadas, pero para los incautos el sonó como si hubiera sido egresado de Jarbar).

Como podrán notar tengo presencia de hombre bien verga, culto y estudiado, originario de alguna ciudad de primer mundo.
Escenario No. 2:
Joint y su club deportivo.
Debo bajar el nivel de coeficiente intelectual a la mitad y unicamente centrarme en temas deportivos de fácil discusión y mucha polémica sin sentido.

Cero apariencias, respuestas como "simon, chales,seee" estan chidos.

Escenario No. 3:
Joint y la familia.
Cuando entablo conversaciones con mis padres soy repetidamente bombardeado con quejas sobre mi persona y preguntas del porque soy tan puta hombrecillo, por lo que siempre debo tener una actitud de defensa e ingenio para contrarestar sus ataques.

Escenario No. 4:
El Joint con los buenos amigos.
Salir con la banda que se conoce de años es lo mas verga del mundo, toda posible pena y compostura para con ellos se ha desvanecido con el paso del tiempo, uno adopta la posición mas primitiva de sí mismo, es posible echarse unos buenos pedales o eruptos en su presencia sin temor a ser reprochado, rascarse las pelotas es visto como señal de relajación y no como puta vato sucio, se puede ser lo mas pata rajada posible sin ser discriminado. Lo único que se quiere es salir a con la mejor disposición a cotorrear.

La actitud ideal, de hombre que le vale verga todo mundo, todos pueden irse al demonio siempre y cuando se este pasando un buen rato con los cuates.
Espero hallan disfrutado este pequeño viaje por mis apariencias camaleonicas.
NOTA: Soy tan bueno adaptandome a las circunstancias que en una ocasión pase desapercibido en un club de ancianos leprosos y reumaticos que jugaban a la loteria